Hay tatuajes que no deben hacerse con prisas.
Las sesiones por horas están pensadas para proyectos que requieren tiempo, concentración y una ejecución cuidada.
Este formato permite avanzar el tatuaje de forma progresiva, respetando los tiempos del proceso y manteniendo siempre la calidad del trazo, las sombras y los acabados. El objetivo es que cada sesión sume y que el resultado final esté a la altura de la idea inicial.