El tatuaje es una forma de expresión personal.
Mi forma de trabajar parte de escuchar, entender la idea y transformarla en un diseño que tenga sentido para la persona que lo lleva.
Cada proyecto se aborda de forma individual, cuidando tanto el proceso creativo como la ejecución técnica. No se trata solo de tatuar bien, sino de crear piezas equilibradas, pensadas para el cuerpo y para durar en el tiempo.






Trabajo cada tatuaje como un proyecto único, dedicando el tiempo necesario a entender la idea, definir el diseño y ejecutar el trabajo con precisión.
Prefiero la calidad al volumen, y por eso trabajo con cita previa, asegurando un trato cercano y una atención personalizada en cada sesión.
Cada tatuaje se adapta a la persona, pero estos son algunos de los estilos en los que trabajo habitualmente: